"Chancla que yo tiro no la vuelvo a levantar!" Ni siquiera la volteo a ver. La confundo con basura en el camino, y la pateo con descarado desdén. Pero si un día te encuentro de casualidad, y en la oscuridad de mis pensamientos, y en el ir y venir de muchos tragos yo me dejo llevar, sabe que las cosas que uno dice son tan pesadas como el algodón. Es la última mierda que sale tras el laxante. Y si mis labios necios no te quieren soltar, no te dejes engañar, ya escuchaste a Monsiváis, así es la magia de la falta de opciones. Aprovéchalo, porque será lo último que obtendrás de mí.
Construí un proyecto de amor sincero, pero las moscas se lo comieron.