Y un extraño hombrecito de hermosas plumas doradas se plantó frente a mí, y con la voz que caracteriza a quienes ya tienen experiencia en la situación, me dijo: "¿A dónde crees que vas, muñeca? No puedes pasar la puerta sin el boleto azul"... y entonces lo comprendí. ¿Dónde está ese boleto azul? ¿Quién me lo vende? No se vende, no se encuentra en los aparadores. Se va tejiendo poco a poco, después de haber gastado vida en su búsqueda.
Agosto 2013
No hay comentarios:
Publicar un comentario